lunes, 5 de mayo de 2014

¿Peluquería o Centro Estético?

El común de las personas tiende a asociar estética con un lugar que nos resulta familiar: la peluquería, pero, está la misma preparada para integrar en sus actividades propias al sector de la estética corporal?.
Si bien la cabeza es el campo de acción (llamémoslo así) de las peluquerías es parte de nuestro cuerpo, la peluquería, según definición en la Guía Empresarial de la Generalitat Valenciana se define como: "aquellos locales abiertos al público en los que se prestan los servicios consistentes en actividades de lavado, corte, peinado, teñido, ondulación y actuaciones similares en el cabello de las personas"(1), lo que viene a restringir indefectiblemente las actividades que pudieren ofrecer dichos establecimientos; ahora bien, cabe tener en cuenta que la estética no se ha profesionalizado hasta hace muy pocas décadas atrás, cuando ha comenzado a convertirse en un servicio exclusivo aplicado a la imagen personal ya, desde una perspectiva integral, por lo que, en este trayecto, la peluquería le ha ganado terreno al integrarla (al menos a un cierto sector de ella) de antemano a sus actividades comerciales, puesto que la demanda existía, tenían en sí mismas a un público cautivo insatisfecho por la carencia de ofertas y, en este sentido, se entiende que dicha actividad ganara espacio y hasta se apropiara, cuanto menos popularmente, de la asociación: TRATAMIENTO ESTÉTICO/PELUQUERÍA.
Dicho esto, hace un momento mencionaba que el sector de la estética corporal se ha comenzado a profesionalizar -con todo lo que el concepto profesión conlleva- desde hace ya un buen tiempo atrás y ha comenzado a crearse un espacio propio, sin embargo, la peluquería sigue detentando hoy por hoy esa cuasi propiedad de actividades que ha sabido ganarse con todo derecho, ahora, bien, ¿a qué se debe este suceso?, a mi entender, que podría estar equivocado, se debe pura y exclusivamente a un tema de costos.
Hablando con un grupos clientas de una peluquería amiga, llegué a la conclusión de que, la mayoría de la gente considera que los servicios de estética brindados por una peluquería, son más accesibles que aquellos que pudiere brindar un centro estético, parece ser que se crea una distancia imaginaria que asocia posibilidades económicas al cuidado de la imagen personal, sin embargo, al comparar con ellas mismas los precios que manejaban algunos centros estéticos y algunas peluquerías que integraban la oferta de depilación, maquillaje, manicura y pedicura, llegaron a la conclusión de que, en algunos casos las peluquerías tenían precios más altos que los centros estéticos a los cuales ellas veían como más caros.
Llegados a este punto, se presenta como determinante para los centros estéticos poner énfasis en la forma en que están ofreciendo sus servicios, puesto que, el ocultismo con que ofrecen sus servicios produce, en el público potencial, un cierto distanciamiento de dichas ofertas, para alistarse prontos a las ofertas que brindan sus principales competidores que son las peluquerías.
(1)Guía de Actividades Empresariales, Generalitat Valenciana.

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